Anoche estaba cansada, me acosté, seguí escuchando en la radio la gala de los premios Goya. Me emocionó el discurso de Jesús Vidal cuando salió a recoger el premio al mejor actor revelación por «Campeones«.
«Yo venía del mundo del teatro y el cine me ha enamorado», afirmó. Tú sí que me enamoras a mí, Jesús. Personas así nos haceis crecer porque hablais con el corazón. No he visto persona con más sentido común y que se explique mejor que tú. Tal vez muchas personas «normales» deberían ir a que valoren su discapacidad, no estos muchachos.
Almodóvar y su equipo de «Mujeres al borde de un ataque de nervios» entregaron el premio a mejor película a Javier Fesser, director de «Campeones«, que en su discurso declaró: «Se ha acuñado un nuevo término mucho más preciso que es el de «campeones«, personas que son capaces».
El que no haya visto la película, lo invito a que vaya a verla. El premio se lo han llevado todo el conjunto de actores con síndrome de down, que con su ejemplo de superación, de lucha, de trabajo en equipo, han demostrado que todos somos personas independientemente de nuestras distintas capacidades.
Dejémonos de eufemismos: ser «subnormal» no significa ser tonto sino tener una discapacidad intelectual. Odio la frase: Todos los «tontos» tienen suerte. La suerte no es de los tontos. Es de los que se la trabajan. Prefiero la palabra «éxito«. Estos muchachos han demostrado que son capaces.
El día que vi esta película estaba baja de ánimo y me subió la moral. Me animó a seguir luchando y tirar para adelante. Adoro a Javier Fesser porque es una persona que, además de tratar con sentido del humor todos los temas que aborda, demuestra una gran humanidad. «Las personas buscan en las películas historias reales con las que identificarse» declara en una entrevista. Tal vez ahí resida el secreto de su éxito. Me he sentido totalmente identificada con esta historia.
El premio no se lo ha llevado sólo Jesús sino todos sus compañeros. A muchas mujeres nos gustaría ser como «Collantes» porque, además de tener una discapacidad, es mujer y le toca luchar contra el estigma doblemente. Es una valiente, tiene arrojo porque se atreve a decir verdades que muchas mujeres en su lugar no nos atreveriamos. Es clara y transparente. Sabe hacerse respetar por sus compañeros. A veces, los hombres nos respetan menos no sólo porque nos consideran inferiores sino por tener una discapacidad.
La ceremonia de entrega de los premios Goya se convirtió en la noche de la inclusión, la diversidad y la visibilidad no sólo de los discapacitados sino también de las mujeres. La película «Carmen y Lola» que trata sobre una historia de amor lésbico entre dos gitanas se llevó dos premios: Arantxa Echevarría, mejor dirección Novel y Carolina Yuste, mejor actriz de reparto.
Eva Llorach, que ganó el premio a mejor actriz revelación por la película «Quién te cantará«, hizo ponerse en pie a todas las mujeres del público para decir en un emocionante discurso : «Este premio quiero compartirlo con las mujeres porque son pocas, porque nos volvemos invisibles a partir de los cuarenta, de los cincuenta, de los sesenta. No nos metemos en un agujero negro. No dejamos de existir. Creo que el cine puede cambiar las cosas, romper los clichés, hacer un mundo mas igualitario y más justo».

