Estudiantes del colegio mayor de Madrid Elías Ahuja, gritan insultos sexistas y machistas contra las estudiantes del colegio mayor Santa Mónica.
El director ha expulsado a varios alumnos según informa la agencia EFE, señalan en el Telediario de la 1.
Ana Bernal ha declarado que: «Las periodistas que nos dedicamos a esto llevamos mucho tiempo advirtiendo que se está produciendo un retroceso, una involución en los valores de igualdad entre la juventud. Esto justifica La necesidad de implantar una educación sexual que va en contra de la cultura de la violación. En febrero se aprobó una ley de convivencia universitaria en la que se incluyen las novatadas como falta grave, las conductas vejatorias que afecten física o psicológicamente. También se recoge el acoso sexual como una falta grave. Una ley que favorece la tolerancia y la convivencia».
Esteban Ibarra presidente del Movimiento contra la intolerancia, que ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Delitos de Odio por los cánticos machistas, piensa que es un planteamiento degradante, humillante, que supone un daño a la dignidad intrínseca de las personas, no sólo a la de las mujeres jóvenes del colegio mayor Santa Mónica, sino a la dignidad del conjunto de las mujeres.
El hecho es más grave en cuanto que es una acción sincronizada, organizada. Si encima hay responsables del colegio mayor que lo disculpan diciendo que es una tradición que lleva haciéndose muchos años.
Esto ha tenido tanta repercusión porque el vídeo que han colgado en las redes sociales se ha hecho viral. «Llevo luchando contra las novatadas toda mi vida. Si la respuesta de la Fiscalía es firme, la reproducción de imágenes como esta, se corta».
Por un lado, hay que trabajar la educación en derechos humanos, en el respeto a la dignidad intrínseca de las personas. Si no hay un mensaje firme, estamos en un escenario de impunidad que es el principal aliado de la intolerancia.
Las novatadas se siguen produciendo porque no se sancionan adecuadamente. Las relaciones humanas son conflictivas, están en base al poder. Se humilla al prójimo. Lo que tenemos que hacer es proteger a la víctima -señala Esteban Ibarra-. La sanción implica la protección de la víctima.
No se pueden escudar en que hay una tradición. Al revés, es una tradición machista, misógina.
La declaración universal de derechos humanos se construye para proteger la dignidad humana que se había cosificado en los regímenes totalitarios.
«Está aumentando el machismo entre los jóvenes porque hay un proceso de socialización que se escapa a las escuelas y a las familias y son las redes sociales. Por ello son bastante infernales, en materia sexista y machista o se mete mano y se pone fin a todo esto o el proceso de socialización paralelo genera un caldo de cultivo dónde se normaliza el machismo».
A Esteban Ibarra le sorprende el hecho de que parte de las alumnas lo justifiquen con el hecho de que es una tradición.
«Sólo pido una cosa: educar en el respeto. En la apreciación de la diversidad de las personas». Eso se llama educación en Derechos Humanos. El artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos dice: «Todos los seres humanos nacemos libres y somos iguales en dignidad y derechos». Creo que, desde pequeñines, habría que educar en la práctica de esto en las escuelas, en las familias y en los medios de comunicación. Entonces, tendríamos mejor sociedad.
«Yo creo que lo que se ha visto es una forma de machismo y de violencia de género que es inaceptable en estos momentos, revestida de una lógica de tradición que no se puede consentir a estas alturas. Estamos hablando con el equipo de gobierno de la Universidad Complutense para que tomen las medidas necesarias para que esto no vuelva a ocurrir. Sabéis que esto pasa en más países. En Estados Unidos las hermandades también tienen este tipo de prácticas. No se puede pensar que esto forma parte de algo tradicional como si fuera un rito iniciático. No es lo habitual en cualquier residencia. Hace poco estuve en Chaminade, otra residencia de la Complutense donde había una exposición sobre violencia de género. Creo que es muy importante que esto se haya destapado porque es un momento de formación para los jóvenes que estas cosas luego acaban normalizándose» señala Joan Subirats, Ministro de Universidades.
Este vídeo ha destapado la caja de los truenos y todo el mundo se ha manifestado en contra en país, desde el presidente del gobierno hasta el representante de la oposición Núñez Feijóo, la ministra de Igualdad, Irene Montero que ha dicho que hay que implantar la educación sexual a los niños y niñas en los colegios.
Hasta el alcalde de Madrid, José Luis Martínez Almeida ha tildado esta actitud de «denigrante, machista y repugnante» y ha pedido que se suspenda la capea. En cambio, Isabel Díaz Ayuso, la presidenta de la Comunidad de Madrid no lo ha condenado.
La ministra de Igualdad, Irene Montero necesidad de impartir educación sexual a niñas, niños y adolescentes, además de combatir la cultura de la «violación y el terror sexual» que sitúa a las mueres como «objetos sexuales».
Después ha parecido un supuesto comunicado de algunas alumnas a las que se dirigían los cánticos diciendo que está sacado de contexto: «Desde siempre hemos sido dos colegios con muy buena relación, compartimos amistades con muchos de ellos y conocemos de primera mano sus valores y principios, ninguno de ellos con intención de realizar un discurso misógino ni mucho menos denigrarnos como mujeres».
Hay que educar a los niños y niñas en el respeto, en el consentimiento y la igualdad, no en una cultura machista, sexista y de superioridad.

