LA CONSAGRACIÓN DE TELMO IRURETA EN LOS GOYA CON SU DISCURSO SOBRE SEXO Y DISCAPACIDAD

Esta gala de los Goya ha sido muy emotiva por muchos motivos. Entre otros por el Goya de honor a Carlos Saura que ha fallecido un día antes. Pero para mí, sin duda, lo más emocionante de la velada ha sido la intervención de Telmo Irureta, que ha obtenido el Goya a mejor actor revelación por su papel en la película «La consagración de la primavera«. Telmo, joven vasco con parálisis cerebral, que estudió Magisterio, Pedagogía y, actualmente, está matriculado en Psicología, ha conseguido su sueño que era ser actor. Debuta en el cine con un papel difícil que se adentra en la sexualidad de las personas con discapacidad.

La cara de emoción al escuchar su nombre, lo dice todo, es indescriptible, sobran las palabras. Momento doblemente emotivo porque es su tía Elena Irureta la que le entrega el premio.

«Estoy muy contento, algo bloqueado. Me gustaría mencionar a Fernando Franco porque es nuestro querido director. Fernando, eres maravilloso. Muchas gracias por esta oportunidad. Me encanta haberte conocido y ser parte de tu película».

«Muchísimas gracias, Valeria Sorolla y Emma Suárez. Amigas y compañeras. Sois muy buenas y lo hacéis muy bien y trabajar con vosotras ha sido muy bueno, una experiencia maravillosa.

Gracias a Elissabet Alana e Iván Vargas que son gente muy bonita que me han llevado de la manita.

Gracias a David, que es mi personaje porque es un guiño al derecho a la sexualidad de las personas con discapacidad porque «nosotros también existimos y porque nosotros también follamos».

«Brindemos hoy por un cine más inclusivo y con cuerpos de todo tipo» -añade como coletilla final de su intervención .

Mencionar también la guadalajareña Laura Galán que ha ganado el Goya a mejor actriz revelación por su papel en la película «Cerdita» y lo ha dedicado a todos los jóvenes que sufren «bullying» como le ocurre a su personaje.

«Se lo dedico a todos los chicos y chicas que sufren como mi Sara. Recordad que vosotros no tenéis la culpa y que no hay nada malo en vosotros y en vosotras», ha afirmado al recoger el galardón.

Hay que reivindicar este tipo de películas porque la realidad es así. No hay cuerpos perfectos como nos muestran las películas de Hollywood. Las personas de carne y hueso son gordas, delgadas, altas, bajas, con defectos y capacidades diversas. No conozco a nadie que no tenga algún defecto o discapacidad.

Me quito el sombrero ante personas así que son capaces de dar visibilidad a su discapacidad y se convierten en la máquina rompehielos que va abriendo camino a otras personas como ellas que no se atreven a hacerlo público. Ahora que está tan de moda, rompo una lanza por las personas que salen del armario visibilizando su discapacidad.


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