TRACTORADA EN MADRID

Los tractores toman Madrid.

El campo toma Madrid. A las 10:30, tres columnas formadas por 150 tractores, parten de Cercedilla, Guadalajara y Torrejón de la Calzada, avanzan hacia el centro de Madrid para protestar contra las medidas del Gobierno contra la sequía. La protesta está organizada por la Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos. Las ayudas son tremendamente injustas, ya que solo cubren el 3% de las pérdidas.

La calle del General Ricardos se ha convertido en una estampa insólita: el campo toma la ciudad. Me emociono al ver los tractores en mi barrio. Es la columna que viene desde Fuenlabrada. Cuando me ven con la cámara me hacen un gesto con el pulgar hacia arriba. Los del campo siempre son los olvidados, pero no olvidemos que el sector primario es el que nos da de comer.

Las columnas confluirán en la Puerta de Alcalá para manifestarse hasta el Ministerio de Agricultura donde esperar ser recibidos por Luis Planas, ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación que según dicen «no sale de su despacho o no sabe del campo».

Los agricultores se encuentran sumidos en una situación complicada debido a diversos factores que han impactado negativamente en su producción y economía. En primer lugar, la pandemia ha generado un aumento significativo en los costes de producción. Las medidas de seguridad y los protocolos sanitarios implementados para proteger la salud de los trabajadores agrícolas han implicado gastos adicionales, como la adquisición de equipos de protección y la implementación de medidas de distanciamiento social en los campos. Estos gastos extras han presionado aún más los márgenes de ganancia de los agricultores, dificultando su capacidad para obtener beneficios.

Además, la guerra en Ucrania también ha tenido un impacto perjudicial en la industria agrícola. Las tensiones geopolíticas han afectado los mercados internacionales y han generado una disminución en el precio del cereal. Esto ha ocasionado que los agricultores enfrenten una situación de bajos ingresos, a pesar de los altos costes de producción. La combinación de una disminución en el precio de venta de sus productos y un aumento en los gastos necesarios para mantener la producción ha llevado a muchos agricultores al borde de la quiebra.

Como si esto fuera poco, este año también se ha caracterizado por condiciones climáticas desfavorables. La sequía ha golpeado con fuerza a las zonas agrícolas, afectando negativamente los cultivos y disminuyendo la cantidad y calidad de los productos cosechados. La falta de lluvias ha dificultado el desarrollo adecuado de los cultivos, lo cual ha llevado a menores rendimientos y a pérdidas económicas significativas para los agricultores.

Ante este panorama desalentador, los agricultores dependen en gran medida del apoyo del gobierno. Necesitan medidas específicas que les brinden alivio económico y les permitan afrontar las pérdidas ocasionadas por la pandemia, la guerra y las condiciones climáticas adversas. El gobierno tiene la responsabilidad de establecer políticas y programas que protejan y apoyen a los agricultores, brindándoles subsidios, líneas de crédito accesibles, asesoramiento técnico y mejores condiciones para comercializar sus productos.

Es necesario que se reconozca la importancia del sector agrícola y se implementen estrategias a largo plazo que hagan frente a las diversas dificultades que enfrentan los agricultores. Solo de esta manera se podrá asegurar la viabilidad y sostenibilidad de la agricultura, fortaleciendo así la seguridad alimentaria y el desarrollo económico en general.

Alfredo Berrocal de la asociación UGAMA (Agricultores y ganaderos Madrid).señala en TeleMadrid:

«El campo pide un cambio de política total por el bien de todos: de los consumidores y de los agricultores»

La manifestación ocasiona cortes en varios puntos de la capital. Se recomienda el uso del transporte público.

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