Vine en autocar desde Moncloa, ligera de equipaje como Antonio Machado, para dirigirme desde la estación de autobuses de Segovia a la Casa-Museo donde Antonio Machado permaneció desde 1919 hasta 1932 en una humilde pensión. Llegué a mi destino después de bajar y subir escaleras pasando por el Acueducto y varios monumentos de la ciudad. Esta sábado había tantos turistas que casi no podía avanzar.
Con motivo del Día Internacional de los Museos, el pasado sábado 18 de mayo de 12 a 14 horas, en el emblemático Patio del Castaño de la Casa-Museo Antonio Machado se celebró un recital poético musical en homenaje al poeta organizado por la Asociación Nacional Verso Abierto con la colaboración de la Real Academia de Historia y Arte de San Quirce y Turismo de Segovia, con entrada libre hasta completar aforo.
El organizador del evento, Eduardo Mohedano; la presentación corrió a cargo de María Morales Santos e Iván Fernández Gómez, que pertenece a los grupos Razón y compás y Romanceros de carne y plata, acompañó con su guitarra a los poetas e interpretó poemas de Machado que se hicieron populares gracias a cantautores como Joan Manuel Serrat o Paco Ibáñez. Contó con la participación de varios poetas que, en una primera ronda, recitaron magistralmente un poema de Machado y, en la segunda, uno propio. Fue un recital muy emotivo.
Yo para todo viaje, siempre sobre la madera de mi vagón de tercera, voy ligero de equipaje afirmaba don Antonio Machado en el poema El tren, uno de los más célebres de Campos de Castilla -señala María dando apertura al evento. No sabemos si cuando don Antonio llegó a Segovia siete años después, el 25 de noviembre de 1919 también viajaba ligero de equipaje, pero si que traía en sus maletas sus libros, sus ilusiones y sus esperanzas de volver a ser feliz después de una etapa que había pasado en Úbeda donde sabemos que no lo fue. Su esposa Leonor falleció de tuberculosis en 1912. Permaneció aquí hasta 1932 viviendo siempre en esta humilde pensión por la que pagaba cinco pesetas diarias a su propietaria doña Luisa Torrego.
En Segovia Machado encontró un ambiente cultural e intelectual en el que enseguida se sintió muy integrado. Ocupó la cátedra de francés en el Instituto General y Técnico. En 1920 empezó a colaborar con la prensa de la ciudad y en la fundación de la Universidad Popular Segoviana que tenía una de sus sedes en la iglesia de San Quirce que pertenecía a la Real Academia de San Quirce. . También se involucró en la vida política y social de la ciudad. Daba clases gratuitas a la clase obrera. Fue el presidente de El Regional de la Liga Española de Defensa de los Derechos del Hombre. Este activismo tuvo su culminación en el izado de la El 14 de abril de 1931 Machado fue uno de los que colaboró en el izado de la bandera republicana.
Tres años antes, en junio de 1928, su corazón había reverdecido de nuevo, como le ocurrió al olmo seco de uno de sus poemas. Yo soy María Morales y les doy la bienvenida en nombre de don Antonio Machado cuyo espíritu estoy segura de que hoy nos acompaña a este recital homenaje en el que recordaremos algunos de sus más bellos poemas en la voz de sus discípulos y discípulas, poetas jóvenes que seguro que se han sentido inspirados alguna vez por don Antonio y su poesía.
María, antes de presentar a los poetas participantes, da la bienvenida a Juancho del Barrio de la Real Academia de San Quirce que nos quiere dirigir unas palabras:
El año pasado tal día como hoy 18 de mayo hicimos un homenaje en El Pinarillo porque ese día del año 23 de hace cien años algunos poetas habían visitado a Machado. Eran poetas sobre todo vanguardistas. Machado aunque no tocaba la poesía vanguardista, pero entendía muy bien el espíritu de con jóvenes. Muchas gracias por seguir homenajeando a Machado desde la Asociación Verso Abierto. Hoy es siempre todavía. Dentro de esa sección de Proverbios y Cantares.
Hace setenta y cinco años un grupo de poetas vinieron a preparar un número especial de la revista Cuadernos Hispanoamericanos. Todavía funcionaba como hospedaje la casa de doña Luisa Torrego. Publicaron también poemas inéditos de Machado. Algunos profesores de la Universidad Popular, predecesora de la Academia de San Quirce, se unieron a los poetas que vinieron de Madrid y decidieron que había que preservar la habitación de la única casa en España donde vivió el poeta.
También hace cien años que se publicó Nuevas canciones. Haremos un homenaje el 7 de septiembre. Presentaremos una edición facsímil. Hoy es siempre todavía para cada uno, para cada poema, para cada corazón, para cada vida -Juancho culmina su intervención con esta coletilla mientras al fondo se escucha el tañido de las campanas del lugar.
No me resisto a decir, continúa María: Estos días azules y este sol de la infancia que fueron los versos que encontraron en un papel en el bolsillo de Machado antes de morir, porque no sabía si iba a estar nublado, pero parece que hoy el cielo nos da una tregua.
Los poetas invitados Paty Liñán, Elizabeth Salvatierra, Eduardo Mohedano, Francisco Delgado-Iribarren, Antonia Catalán, Llanos Monteagudo, Javier Casado, Amando Carabias recitaron poemas de Antonio Machado o de personas afines como su hermano o de Pilar Valderrama, poeta y dramaturga, conocida como Guiomar.
En primer lugar, intervino la poeta Paty Liñán, que nació en Morarzarzal, un pueblo de la sierra madrileña. Empezó a escribir poesía cuando tenía 10 años y tiene tres poemarios editados. El segundo La cuerda de los elementos. El último se titula Revelación. Pertenece a varias asociaciones de poesía, como Verso Abierto. Tiene un proyecto en ciernes para presentar un programa de radio y colabora en revistas literarias.
A continuación, la peruana Elisabeth Salvatierra que ha colaborado con diversos medios de comunicación escribiendo artículos de opinión. compagina la escritura con su pasión por la música. Ha publicado tres poemarios. El último se titula Sueños tácitos en la retina. Recitó el poema A un olmo seco que representa mucho para ella porque lo leyó cuando era niña. Se lo dedicó Machado a su esposa Leonor poco antes de morir.
Eduardo Mohedano, ingeniero de Telecomunicaciones de profesión, pero, como muchas personas tubo que elegir entre ciencias y letras, se vio obligado a elegir la rama de las ciencias, pero la vida lo llevó por el derrotero de la literatura. Las musas lo llamaron. También escribe teatro.
Eduardo recita Las canciones a Guiomar junto a María a dos voces.
Poema a Guiomar a dos voces: Eduardo Mohedano y María Morales.
Francisco Delgado-Iribarren, periodista y profesor de ajedrez, ha publicado un poemario de sonetos de ajedrez, tiene dos de haikus, y uno de epigramas. Asimismo, ha publicado dos libros de viajes y una novela corta. Recitó un poema de Machado dedicado a la muerte de Rubén Darío.
A continuación, interviene Antonia Catalán López, que viene desde Coslada. Ha trabajado como Administrativo, además ha realizado cursos de Inteligencia Emocional. También trabajó en Asilo Político en el Ministerio del Interior.
Siempre me ha gustado mucho inventar historias. Ya en el colegio me encantaba hacer las redacciones, donde daba rienda suelta a mi imaginación .
Ha ganado dos certámenes literarios de relatos cortos. Ha publicado la nivela “Amor Infinito” y el poemario “Despertar”.
A continuación, Llanos Monteagudo, profesora de literatura, natural de Albacete, recitó He vuelto a ver los álamos dorados de Antonio Machado. Ha publicado los poemarios En el origen y Hacia el silencio.
Javier Casado, poeta de Getafe, leyó el último poema de Campos de Castilla que se titula Mi bufón porque según señaló, se dio un poco por aludido. Ahora entenderán por qué.
Amando Carabias, poeta segoviano, autor del poemario Los andamios de los pájaros. dio las gracias a la Asociación Verso Abierto, a la Casa de Antonio Machado por haber sugerido su nombre para este evento porque como sabéis Antonio Machado es muy importante en mi vida. He elegido dos fragmentos muy cortos: Galería 51 y de su libro Nuevas canciones publicado en 1924, De mi cartera porque todos los poetas se han preguntado alguna vez qué es la poesía.
Iván eligió otra canción del otro gran versionador de poemas que es Paco Ibáñez que es Inventario galante, aunque hizo una versión reducida porque el original de Machado habla cantando a su amor, pero también refiriéndose a su hermana.
Eduardo dijo que para él esta casa de Antonio Machado, como la casa de Lope de Vega en Madrid o la casa de Miguel de Cervantes en Valladolid o en Alcalá son lugares de culto y peregrinación. Aquí siento una auténtica veneración por los que nos precedieron y pienso que, si algún día llegamos lejos, es porque caminamos sobre hombros de gigantes como Antonio Machado. Arropado desde el principio en los hábitos del cancionero y el romancero. Su poesía tiene mucho de teatral ya que tiene como referentes a Lorca y Lope de Vega.
En el poemario Las nueve agujas del reloj quise hacer un homenaje a la cultura hispánica. El poeta, que ha perdido a sus padres, se acerca a Mnemósine, diosa griega de la memoria, y le pide que lo ayude a recordar no sólo a sus padres biológicos, sino también a los padres culturales. Mnemósine identifica que su interlocutor es poeta. Lo manda a cortejar a las nueve musas, porque las artes son hijas de la memoria. Una de las peticiones que le hace el poeta es la siguiente:
Hoy justamente hace un año del centenario en que otro grupo de poetas, entonces jóvenes, vinieron desde Madrid a Segovia a homenajear a Antonio Machado no con un recital como éste, sino de una forma tal vez más sana. Lo invitaron a comer en el Pinarillo. Allí descubrí el año pasado -señala Amando- el poema que les dedicó don Antonio en Nuevas Canciones. Me vais a permitir convertirme en su torpe voz para dedicaros también el poema que se titula El tren y le precede esta dedicatoria: A los jóvenes poetas que me honraron con su visita en Segovia. En este poema está siempre al fondo el recuerdo de su amada Leonor, quizás todavía no había conocido a Pilar (Guiomar). Pero la enfermedad que se la llevó, la tuberculosis, está en este poema.
Fue un recital memorable que continuó con una comida en agradable compañía en el restaurante El Bernardino. Y no me podía ir de Segovia sin probar la sopa castellana, que me recordó a mi madre, el cochinillo asado y el suculento postre de ponche segoviano. Para culminar, aunque el cielo estaba nublado, Amando nos condujo dando un grato paseo hasta el Instituto Mariano Quintanilla en el que Machado fue profesor. Estoy segura de que siempre recordaré este sábado 18 de mayo Día de los Museos del año 2024 en la ciudad de Segovia.


