Celebración del 75 Aniversario de ANABAD en Guadalajara: Una mirada retrofuturista en las bibliotecas.

Con el lema Los nuevos retos en las profesiones: una mirada retrofuturista, tuvo lugar en el Archivo Histórico Provincial de Guadalajara, un Congreso durante los días 14 y 15 de noviembre para celebrar el 75 aniversario de ANABAD (Federación Española de Asociaciones de archiveros, bibliotecarios, arqueólogos, museólogos y documentalistas).

Riansares Serrano, directora del Archivo Histórico Provincial de Guadalajara inauguró el evento, dando paso a continuación, a Cristina Cabornero Herrero, presidenta de ANABAD Federación, que presentó a las autoridades: Carmen Teresa Olmedo, Viceconsejera de Cultura y Deportes, Laura Guindal Martínez, Subdirectora General de Coordinación Bibliotecaria, Ana López Cuadrado. Subdirectora General de los Archivos Estatales, Ana Guarinos López, Alcaldesa de Guadalajara, Ángel Francisco Fernández-Montes González, Delegado Provincial de Educación, Cultura y Deporte en Guadalajara, Carmelo García Pérez, Vicerrector del Campus de Guadalajara.

En primer lugar, José María Nogales Herrera, Presidente de ANABAD y Julia María Rodríguez Barreo, Presidenta de la Asociación Española de Archiveros hablaron del los comienzos de la asociación.

A continuación, con el título «Lecturas que hilan vidas» tuvo lugar la ponencia de Juan Sobrino, director de la biblioteca municipal de Soto del Real, pueblo de la Comunidad de Madrid. La revista Forbes lo ha incluido entre las personas más influyentes de España. Según esta publicación es el más creativo del mundo.

Se ha acercado a las personas mayores que viven solas o en residencias durante la pandemia sacándoles de su soledad por medio del servicio de lectura por teléfono Trabaja sobre todo con personas con dificultades lecto escritoras.

Ha ayudado a los presos de la cárcel de Soto del Real; por medio de la poesía ha conseguido que se aficionen a la lectura.

Los servicios bibliotecarios sirven para mejorar la calidad de vida de las personas -asevera- Sobrino-. La poeta Gloria Fuertes fue una pionera de las bibliotecas nómadas. Llevaba en su motocicleta cajas de libros que prestaba a los habitantes de Soto del Real desde la ventana del Ayuntamiento.

Juan Sobrino puso en marcha el proyecto de extensión bibliotecaria: Poemas de cristal para reivindicar la poesía en colaboración con comercios locales. Se trata de escribir poemas en los escaparates.

El proyecto de biblioteca humana comienza en los países nórdicos en los años noventa. «No te lleves un libro a casa, sino una persona que sufre algún tipo de discriminación«. «No juzgar a un libro por su portada» -afirma Sobrino.

La biblioteca es un agente de transformación social. La sociedad de por sí ya tiene bastantes prejuicios. La primera edición fue con presos. Después, lo hemos hecho con otros colectivos -concluye Sobrino.

A mediodía hubo un mesa redonda sobre la Inteligencia artificial en el ámbito cultural cuyos ponentes fueron José Miguel Arce Martínez, Wenceslao Arroyo Machado y Cristina Díaz Martínez.

Wenceslao Arroyo, investigador máster en Ciencia de Datos y e Ingeniería de Computadores por la Universidad de Granada. Wenceslao puso su toque de humor, voy a intentar ser breve, como buen andaluz, hablo muy deprisa. Yo no soy bibliotecario, pero trabajo con ellos a diario. Yo en mi caso ya había incorporado la inteligencia artificial. Cuando irrumpe el chat GPT en noviembre de 2022 ya empiezo a investigar cómo utilizar la inteligencia artificial generativa en diferentes ámbitos. En la parte de bibliotecas un problema que siempre surge es si la inteligencia artificial va a reemplazar a los bibliotecarios. Existen diferentes probabilidades de que en el año 2047 todos los puestos de trabajo, incluyendo bibliotecarios, sean reemplazados por las máquinas.

¿Es la IA generativa una aliada o un sustituto de los bibliotecarios? Yo percibo que hay muchas aplicaciones que son muy útiles como aliados y como asistentes en el día a día de una biblioteca. De hecho la propia Biblioteca Nacional ofrece aplicaciones basadas en la IA., como es el chat bot. Sin embargo, más allá de que las bibliotecas puedan automatizar procesos, surge el problema de la desinformación, Hay muchas campañas de desinformación, contenidos falsos. La IA no es perfecta. Introduce, por un lado, sesgos y, por otro, alucinaciones.

En tercer lugar, hay una cuestión fundamental: Cada centro tiene unas necesidades y unos ritmos de implantación de la IA distintos. Dentro de las propias bibliotecas, archivos o museos hay diferentes necesidades. Hay una brecha muy importante y, ojo, esto ocurre en bibliotecas universitarias. Hay falta de personal, los recursos varían rápidamente. No hay personal cualificado. Esto me lleva a la parte del componente social de la biblioteca. Chat GPT nos puede servir como aliado para muchas tareas. El personal es el que puede llevar a cabo esa intermediación entre lo cultural y la tecnología.

A las 2 de la tarde hicimos una paradita para coger energías. ANABAD ofreció una comida de cortesía en el mismo Archivo Histórico para continuar por la tarde con la profesión en las redes sociales. Con la intervención de Ana Ordás García, Celia Guilarte Calderón de la Barca, del Museo del Prado y Luis Mª Hernández Rabilero.

Y, por último, la empresa ODILO habló del reto de la transformación digital en el mundo de los archivos. Y, como guinda final, una visita al Archivo Histórico Provincial.

Después de acudir a este Congreso, llegué a la conclusión de que las nuevas tecnologías, la IA y las redes sociales pueden ser útiles en las bibliotecas, pero nunca va a desaparecer la función social y la figura del bibliotecario como enlace entre la comunidad y las bibliotecas.

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