EL DÍA QUE MADRID SE APAGÓ

Lunes, 28 de abril: Se ha caído la red eléctrica y la telefonía en toda la Península.

Esto es algo muy extraño. No sabemos si sólo es en el barrio o en todo Madrid. Voy a llamar a Iberdrola y tampoco funciona el móvil.

Después de comer, se me ocurre encender el transistor que se carga con USB, entonces me entero del alcance del apagón. Pensaba que era sólo en mi calle.

Según Red eléctrica española ha habido oscilaciones de potencia en la red eléctrica. Es decir, han saltado los plomos del sistema eléctrico español. La península Ibérica sufre un apagón general.

Si el metro no funciona, tomaré un taxi para ir al trabajo. Pero el alcalde recomienda no coger el coche ante la falta de semáforos.

En Radio Nacional están diciendo que estamos ante un boicot. Se trata de un ciberataque.

Observo que el hijo de mi vecino regresa del trabajo. Salgo al descansillo haciéndome la encontradiza para preguntarle si funciona el metro.

No. En mi trabajo tampoco hay conexión a Internet. No funciona la luz en España ni Portugal, pero tampoco sé más detalles.

Se ha suspendido todo el tráfico ferroviario. Los trenes tampoco circulan.

El aparato de radio se queda sin batería rápidamente, por lo que decido salir a comprar otra radio. En la primera tienda de decomisos árabe están agotadas.

¿Busca una radio? -me pregunta un dependiente.

Sí, parece que todos buscan lo mismo.

Sí, se han agotado. Tendremos más en una hora.

Cómo se apañarán para conseguirlas si no funciona el teléfono ni Internet.

Continúo caminando por el Camino Viejo de Leganés para preguntar en otra tienda. Las personas llevan consigo botellas de agua, pan bimbo y papel higiénico, lo cual me trae a la mente la pandemia. En Mercadona, la fila es muy larga. Un empleado en la puerta permite la entrada a los clientes de uno en uno.

Entro en otra tienda y compro una radio por 15 euros. Un señor me pregunta por el precio.

Ahora se lo digo -le dice el dependiente.

¿Usted ha vivido algo como esto? -le pregunto.

Dicen que ha sido un ataque de Putin.

-Yo no soy muy agorera, pero ayer dijeron en Cuarto Milenio, el programa de Iker Jiménez, que este era el último Papa.

Sí, eso dicen las profecías.

¿A mí sabe a qué me recuerda?

A la guerra.

Sí, mi madre, que sólo tenía 10 años cuando empezó la guerra, contaba que solo el médico del pueblo tenía radio, y los hombres iban a su ventana para enterarse de las noticias.

Voy a la farmacia para desahogarme. Carla, una farmacéutica, está en la puerta con el cierre a medio bajar. Le cuento que estoy preocupada por mi hermano, quien se fue al pueblo sin su cartera, móvil ni papeles del coche.

Una vecina comenta que ha ido andando hasta Legazpi debido a los problemas de tráfico por el apagón. Su marido baja para ayudar con el cierre, ya que Carla y otras compañeras no lo han logrado.

Me despido de Carla, quien también admite sentirse ansiosa. Hablar y escuchar la radio me ha dado tranquilidad.

No hay ningún indicio que apunte a un ciberataque -dice Teresa Rivera-. La comisión de Bruselas ha ofrecido todo su apoyo a España. En la radio dicen que tardarán unas seis horas en arreglar la avería.

El primer ministro de Portugal dice que ha habido oscilaciones en el sistema eléctrico español por un fenómeno atmosférico raro. Oscilaciones en el aire por cambios de temperatura y viento.

Menudo viento hace.

A las 4:30, mi hermano llega visiblemente sofocado. En Alcalá de Henares se ha dado cuenta de que ha olvidado su cartera, por lo que decide regresar.

  • Han cerrado la M30 y nos han desviado por otra ruta, lo cual me ha llevado cuatro horas completar un trayecto que normalmente toma la mitad del tiempo.
  • ¿Estás bien?
  • Estoy cansado, ya que ha sido bastante estresante debido a la gran cantidad de vehículos haciendo cola. Además, llevaba las llaves en la cartera y no podía entrar en casa.

Hasta las 6 de la tarde no sale el presidente Pedro Sánchez en televisión para informar de lo ocurrido. Total, para qué iba a hablar antes si no lo iba a escuchar nadie. No dice nada nuevo.

A las 7 de la tarde, salgo a dar una vuelta por el barrio. Mundo, el carnicero, y su esposa están en la puerta del Mercadillo porque el cierre automático no funciona.

Tendremos que quedarnos aquí a dormir -dice Mundo.

Lleva un transistor en la mano.

Me lo ha traído una clienta. Me recuerda al Ovejas de mi pueblo que escuchaba la radio mientras ordeñaba vacas hace cuarenta años. No hace tanto tiempo.

A este paso vamos a volver a usar burros y mulas. Tanta tecnología y nos damos cuenta de la importancia de lo analógico en situaciones como esta.

-Venimos de comprar velas en los chinos -les dicen unos clientes-. Esta noche haremos una cena romántica con velas.

Nosotros también -responde la esposa de Mundo.

Podéis comer un par de hamburguesas a la luz de las velas, aunque no podréis cocinarlas.

En los chinos hay una fila enorme para comprar velas y radios. La terraza de la cafetería El Faro está llena de gente bebiendo, lo único que se puede hacer es beber cerveza caliente o pasear. No me atrevo a ir al parque por miedo a los coches, los semáforos están apagados. Vuelvo a la plaza Tarifa, donde también hay una gran fila en Ahorramás. Los bancos de la plaza están llenos de gente, parece mi pueblo. A las 8 decido cenar. Hay más luz en la calle que adentro.

Los borrachines siguen bebiendo en el chino de la esquina. Empiezan a llegar los WhatsApp. Me emociono al ver los mensajes de los compañeros. Mi jefe me ha escrito diciendo que no era necesario ir al trabajo por el apagón. Han cerrado la biblioteca. No lo he visto antes porque estuve todo el día sin cobertura. En Teams escribo que pensaba ir, pero decidí quedarme en casa cuando supe que no funcionaba el metro y recomendaron no usar el coche.

También me llegan los mensajes de mis paisanos desde sus respectivas localidades. Sin duda, como decía Mc Luhan, vivimos en una aldea global.

Estamos tumbados en los sillones, medio adormilados.

  • Me voy a la cama a escuchar la radio.
  • Yo también me voy a acostar.

A las 10:10 vuelve la luz. Me levanto a ver la tele, pero no funciona Movistar, así que uso el mando antiguo. Sale Telemadrid con el alcalde y la presidenta de la Comunidad hablando. Cambio a Cuatro donde hay un especial de Horizonte sobre un posible ciberataque advertido en 2021 por un coronel.

En una ciudad grande como Madrid, esto podía haber sido caótico. La conclusión positiva a destacar es la amabilidad y paciencia de las personas. Espero que sea un hecho aislado y no se repita.

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