Tras denunciar a tres empleados de la residencia Los Nogales de Hortaleza por maltrato a los ancianos, se ha destapado la caja de los truenos. Pero esto no constituye un hecho aislado. Seguro que se dan más casos de los que salen a la luz. El hijo de una residente, ya fallecida, fue quien llevó los vídeos a la fiscalía.
En muchas residencias está prohibido grabar vídeos , en teoría, para preservar la intimidad de los ancianos, pero esto permite actuar al personal con total impunidad cuando los residentes se encuentran solos en las habitaciones o los cuartos de baño.
El gobierno de la Comunidad de Madrid va a instaurar el uso obligatorio de cámaras en las residencias. Se acuerdan de Santa Bárbara cuando truena. Tienen que ocurrir hechos como este para que tomen medidas.
Las personas mayores son invisibles porque no se pueden quejar, la mayoría tienen Alzheimer y sus familiares no les creerán. Hablan del efecto iceberg, sólo es visible una mínima parte de lo que ocurre en realidad.
La asociación catalana EIME (Asociación para la investigación del maltrato a las personas mayores) trata de dar visibilidad a este problema. Profesionales y expertos intentan prevenir el maltrato tanto fomentando el buen trato a las personas mayores a nivel social como desde la prevención institucional en las residencias comprobando el trato que reciben los usuarios.
Otra forma de prevención es la formación de los profesionales. Muchas residencias contratan auxiliares poco cualificados y les pagan un sueldo muy bajo. Además, cuentan con poco personal para atender a muchos ancianos lo que hace que se pierda la calidad de la atención.
Nuestros mayores también tienen derecho a un buen trato. Ellos cuidaron de nosotros cuando éramos bebés. Ahora, tenemos que cuidar de ellos. La sociedad los aparta a un lado como si fueran trastos viejos. Las residencias son un negocio porque cada vez vivimos más años. Pero los profesionales que se dedican a la atención de los más desvalidos deben tener una ética y deontología profesional porque están cuidando personas no muebles.
La Asamblea General de las Naciones Unidas, en su resolución 66/127 , designa el 15 de junio como Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez.
Recomiendo la novela de Sarah Leavitt, “Tangles: A Story About Alzheimer’s, My Mother and Me”, donde recoge algunas vivencias familiares durante los 6 años de enfermedad de su madre, diagnosticada de Enfermedad de Alzheimer a los 55 años. En ella habla de aspectos tan significativos en la vida de toda persona, que raramente tienen en cuenta los profesionales y cuidadores, como la pérdida de su intimidad, en definitiva, el derecho a vivir dignamente.


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