El domingo 23 de mayo de 2026 pasará a la historia como el día en que Valdesaz de Guadalajara se hermanó con su homónimo de Segovia.
Primero visitamos Sepúlveda donde el guía nos mostró el Santuario de estilo románico de Nuestra señora de la Peña, día de mucho ajetreo con Primeras Comuniones.

También nos explicó la historia de la casa del Moro conocida como casa de los Proaño. El conde Fernán González arrebató a los árabes el fuero de Sepúlveda cortando la cabeza del alcaide musulmán Abubad. La familia Proaño mandó construir esta joya plalaciega de estilo plateresco en el siglo XVI y usó este relieve de la cabeza mesada del moro en su escudo para defender su descendencia directa del Conde de Castilla.

El castillo de Fernán González en la plaza Mayor de Sepúlveda con cigüeña incluida. Constituye una fortaleza medieval.

Los vecinos de Valdesaz nos esperaban con los brazos abiertos para mostrarnos su pueblo. Primero visitamos la iglesia de Santa Cristina, su patrona, restaurada por los propios vecinos.
El retablo mayor ,de estilo barroco, muestra el martirio de Santa Cristina de Persia, condenada por su propio padre por convertirse al Cristianismo. Cristina significa seguidora de Cristo o cristiana.
Santa Cristina es el 24 de julio. Celebran sus fiestas patronales la última semana del mes.
La anfitriona María Peña puso a su hija el mismo nombre: Peña María, en honor a la patrona de Sepúlveda. No es casualidad, existen muchas coincidencias: la virgen de la Peña también es la patrona de Brihuega, nuestro cabeza de partido.
También observé que en Sepúlveda tienen muchas imágenes de la Inmacualda, patrona de nuestro Valdesaz.
A continuación, vimos la acequia y el centro social, sede de su asociación cultural, un local muy humilde, pero muy bien organizado. En las estanterías se ven juegos de mesa y la pared vestida con fotos de niños en las fiestas del pueblo de diferentes años. Ah, no podía faltar una mesa de ping pong.
El pueblo tiene muchas choperas y, como no, sauces. El río San Juan es el más cercano que pasa por el castillo de Castilnovo. Valdesaz pertenece al condado de Castilnovo formado por cuatro pueblos en torno al castillo: Villafranca, donde está el alcalde, La Nava, Torrecilla y Valdesaz.
Posteriormente, nos agasajaron con un aperitivo que parecía más una comida. Me sorprendió su hospitalidad y generosidad. Me sentí como en el comedor de mi casa. Han puesto el listón muy alto, ya que piensan visitarnos después del verano. Creo que esto puede ser el comienzo de un gran amistad entre pueblos.

Ya de vuelta a nuestro querido Valdesaz, hicimos un alto en el camino para conocer el castillo de Turégano. La guía era muy amena y encantadora. Pensaba que no iba a ser capaz de subir las escaleras hasta las almenas del castillo. Y después bajar, ya era otro cantar.
La guía nos mostró la iglesia románica de San Miguel. El rey Enrique IV, debido a enfrentamientos políticos, desterró al obispo de Segovia Juan Arias Dávila. Éste mandó contruir un castillo en 1471, una fortificación militar edificada para rodear y proteger la preexistente iglesia románica de San Miguel Árcangel. Preside el retablo una imagen del arcángel.
Tres naves paralelas rematadas en sus ábsides e intercomunicadas entre si por medio de arcos formeros apuntados y doblados. La nave central es de mayor altura y amplitud que las laterales y está segmentada en cuatro tramos delimitados por arcos fajones apuntados y doblados que apean en pilastras adosadas al muro y semicolumnas por delante de las mismas.
Las estrellas pintadas en la bóveda representan el firmamento o bóveda celeste, la presencia de lo divino sobre los fieles. Embutir una iglesia en dentro de una fortaleza era una forma de destacar el poder eclesiástico sobre el pueblo.

El castillo de Turégano tiene similitudes con el castillo de la Peña Bermeja en Brihuega por estar construido con piedras de color rosa. Otra vez no es casualidad, muchas similitudes con nuestra tierra alcarreña.
Una vez dentro del castillo nos explicó que cuando vino Fernando el católico a Segovia, como Isabel era reina de Castilla y el de Aragón, se alojó en este castillo. El rey Fernando subió por la escalera que usaban los nobles, mientras que los siervos subían por otra más estrecha.
«Yo subo por la misma que Fernando el Católico» -exclamé con ironía arrancando una carcajada a mis compañeras excursionistas.
A continuación, nos contó que Antonio Pérez, secretario de Felipe II, se alojó en una de las habitaciones. Según la guía turística, como se quejó de que había mucha corriente y hacía frío, le mandó a dormir en una de las mazmorras.
Más bien sería un castigo por su relación con la princesa de Éboli a la que rebeló secretos de Estado y por su implicación directa en el asesinato de Escobedo. De todos es sabido, que a la princesa la conminó de por vida al convento de Pastrana dónde falleció.
El castillo parecía un laberinto. Subíamos por una escalera. Bajábamos por otra y, finalmente, íbamos a parar de nuevo al mismo sitio. Como colofón de la excursión, fue la visita más divertida.
De vuelta a nuestro punto de partida cansados, pero satisfechos por el día tan emotivo y enriquecedor que pasamos y que no borraremos de nuestra memoria en mucho tiempo. Gracias a los organizadores por estar pendientes de cada detalle, a los vecinos de Valdesaz de Segovia por su gran acogida y a todos los asistentes.


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